Adoración + Dios = Bendición

Escrito por Adilson Chacón

“Adora al Señor tu Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. Yo apartaré de ustedes toda enfermedad. En tu país ninguna mujer abortará ni será estéril. ¡Yo te concederé larga vida! En toda nación donde pongas el pie haré que tus enemigos te tengan miedo, se turben y huyan de ti.”  Éxodo 23:25-27 (NVI)

Dios anhela que su pueblo le dé la adoración que Él se merece. Él anhela que le demos mayor atención; más que le damos al trabajo o a nuestra familia o aún al deporte. Hay muchas cosas que nos distraen para no darle la mejor adoración.

Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, Dios los llevó por el desierto. Estando cerca del monte de Dios, Él comenzó a darles las leyes que ellos necesitaban para saber dirigirse como nación. En estas leyes encontramos muchas referencias a no adorar otras imágenes. Dios estaba hablándoles claramente que su adoración era para Él solamente.

Dios les da a los Israelitas 7 bendiciones a causa de su adoración hacia Él. Cuando Dios habla de adoración, no es un canto que aprendimos en la Iglesia o solo decir, “Aleluya” en la Iglesia, es mucho más que eso. Es vivir nuestra vida de acuerdo a su voluntad; es cuando nuestro corazón está tan lleno de agradecimiento por lo que Él es, quien brota por nuestra boca; es ponerlo en primero; es amarlo, honrarlo, y servirlo; es mucho mas que palabras. Cuando nuestra adoración va de acuerdo a Su plan original, entonces estemos por seguro que estas 7 bendiciones son nuestras.

1. El bendecirá tu pan. Dios nunca se olvida de nuestras necesidades. El sabe lo que necesitamos antes que nosotros le digamos. Dios promete bendicir y suplir las cosas que necesitamos.

2. El bendecirá tu agua. Dios promete bendecir nuestros recursos. Cuando adoramos en verdad a Dios, Él comienza a bendecir nuestras finanzas, las promociones vienen en nuestro trabajo, nos dan aumento.

3. Apartara toda enfermedad. Dios nos bendice nuestra salud cuando lo adoramos. La Presencia de Dios no sólo transforma el lugar en que estamos, sino también afecta nuestro cuerpo. La enfermedad no puede permanecer junto a la Presencia de Dios. El poder de Dios es mucho más fuerte que cualquier enfermedad. Jesús en la cruz pudo destruir la enfermedad por completo para que nosotros no tuviéramos que cargarla. Ya Jesús pagó el precio por nosotros. Él llevó nuestra enfermedad para que nosotros vivamos en salud divina.

4. No habrá aborto ni esterilidad. El enemigo no quiere que los sueños de Dios se hagan realidad en nosotros, por eso busca las maneras para abortar el propósito de Dios. Él busca las maneras para que nosotros no produzcamos líderes que transformen el mundo. Quiere mantenernos bajo un espíritu de muerte espiritual. Quiere matar todo lo que tiene que ver con Dios. Pone trampas para que nosotros no escuchemos la Palabra de Dios. Pone tantos atrasos para que no vayamos a la Iglesia. Pero Dios nos va dar tanta vida que el diablo no podrá abortar el propósito de Dios en nosotros; ni la esterilidad podrá detener la multiplicación que viene.

5. Nos dará larga vida. Cuando Dios promete darnos larga vida, no es para que la vivamos llena de enfermedad o de miseria, sino que llena de Su poder. La larga vida que Dios nos da está llena de abundancia en todas las cosas. Vivir para poder bendecir a nuestros hijos, nietos y las generaciones que siguen. Vivir para contar las maravillas de Dios.

6. Hará que nuestros enemigos nos tengan miedo. En cada lugar que pongamos nuestros pies, Él hará que nuestros enemigos tengan miedo y se turben. Cuando nos enfocamos en Él, Dios se encarga de destruir a nuestros enemigos. Ni tendremos que pelear; Su presencia hará que nuestros enemigos ni se acerquen. Podremos conquistar sin preocuparnos por los enemigos que hay en ese lugar. ¡Ya están vencidos!

7. Hará que nuestros enemigos huyan. Cuando adoramos a Dios y le damos lo mejor a Él, no hay enemigo que pueda estar en Su presencia. Dios se levanta como Juez y comienza a ejecutar su venganza en ellos. Nuestros enemigos huirán de nosotros porque Dios se levantará a nuestro favor. El Salmo 68 habla de cómo esto sucederá. Porque cuando nuestros enemigos no estén perturbándonos, podemos adorar a Dios con más fuerzas.

Claro que no vamos adorar a Dios por Sus beneficios. Lo vamos adorar porque Él se lo merece. El resultado de adorarlo trae muchas bendiciones. Si nos entregamos al todo a Dios, Él se entrega al todo a nosotros. La mejor bendición que tenemos al adorarlo es…ÉL! Si llegamos a tenerlo, vamos a tener mucho más de lo que anhelábamos. Sí vale servirlo y adorarlo. Comience adorarlo de verdad y verá cómo Dios lo bendice. Todo alrededor suyo será transformado para siempre.

 

Add comment