El Milagro de la Reproducción

“Felipe buscó a Natanael y le dijo: Hemos encontrado a Jesús de Nazaret, el hijo de José, aquel de quien escribió Moisés en la ley, y de quien escribieron los profetas” (Juan 1:45)
El milagro de la reproducción es sencillo. Si alguien se pone a pensar como hacer para evangelizar el mundo entero, posiblemente nunca logre ganar ni a su propia familia.
Felipe lo entendió desde el primer momento, por eso invito a Natanael a que se uniera al equipo; así es como se lleva a cabo la reproducción uno invita a una persona, luego a otra y a otra hasta que el equipo queda conformado.
La reproducción es como tener familia; nadie piensa en ser abuelo si no está casado, primero tiene que casarse para disfrutar de unos hijos, con el tiempo estos le darán los nietos. En la reproducción ministerial es similar, primero se debe amar las almas. La mejor manera de ayudar a los que están perdidos y se mantienen lejos de la salvación, es que primero usted esté seguro de que es salvo, no trate de impresionar a Dios al creer que le aceptará si le presenta algunos discípulos. Dios prefiere la totalidad de su vida rendida a Su voluntad. Una vez que esté seguro de su salvación, podrá pensar en ayudar a otros.
Luego Lo primero que debe tener es un discípulo, de él podrá venir otro y de éste también podrá venir otro, así ya estará contando con tres discípulos. Si puede ayudarlos en su formación, entonces podrá ampliar su esfera de acción y repetirá el proceso, es decir, alcanzar una persona y formarla, luego vendrán otras dos y ya contará con otros tres discípulos.
Al repetir este proceso dos veces más, podrá contar con su primera gran conquista, su primer equipo de doce. Aunque esto no es una regla, es una idea de cómo empezar a dar los primeros pasos.
CUIDANDO LA FE DE LOS DISCÍPULOS
Andrés trajo a Simón Pedro su hermano a Jesús y Felipe trajo a Natanael. Cuando tenga el equipo de doce, debe ser muy cuidadoso de mantener la madurez de ellos, entendiendo que lo que conocen acerca de Dios es lo que están recibiendo de usted como su Líder; si usted falla, estará afectando la fe de esas personas. Con esto no quiero decir que el Líder no pase por luchas, todos tenemos que enfrentarlas, mas la fe en Jesús nos da la fuerza para vencer. Esos doce bien establecidos serán los que traerán la gran reproducción. Que las palabras que el Señor dijo a Josué al
inicio de su ministerio, sean también para usted: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” (Josue 1:9).
NO PERDER EL OBJETIVO
La reproducción debe pasar de una generación a otra, o sea, cada uno de los doce tiene la responsabilidad de discipular a otras doce personas. El mandato de Jesús fue: “Id, haced discípulos a todas las naciones” (Mateo 2 8:19), si no lo estamos haciendo estamos perdiendo el objetivo.
El mayor engaño, la mayor distracción, el mayor peligro para cualquier pastor o Líder cristiano es ver el salón de su congregación lleno. Por lo general, a un pastor le es muy difícil conocer el estado en el cual se encuentran todas las personas que asisten a sus reuniones: si en verdad se han consagrado a Dios, si están madurando en la Palabra, si han crecido en la fe. El Líder, con solo ver el lugar lleno se emociona y piensa, “qué tremenda reunión; como me ha bendecido Dios, la gloria del Padre nos visito. El peligro de esta manera de pensar es que puede desviarnos de nuestra principal responsabilidad, la cual es hacer discípulos.
Debemos evitar que los miembros de nuestra congregación sean semejantes a la madera, heno y hojarasca (1 Corintios 3: 1-15). Los verdaderos discípulos son aquellos que logramos formar en el temor de Dios y en el conocimiento de Su Palabra; ellos serán semejantes al oro, la plata y las piedras preciosas que a pesar del fuego de las pruebas permanecerán.
COMO SE FORMA UN DISCÍPULO?
Por medio de un proceso el cual comienza en el momento en que la persona se entrega a Jesús.
Este continua con el Encuentro, el Post Encuentro y la Escuela de Líderes, en cada uno de estos pasos hay un seguimiento personalizado, no se abandona a la persona sino que se tiene un cuidado muy especial, pues ella es un gran tesoro que sabemos que dará mucho fruto.
En este año, como iglesia en el primer trimestre nos hemos enfocado en ganar 120 almas y abrir 30 células, En el mes de enero vinieron 50 amigos a la Iglesia. Ahora tenemos que consolidarlos y llevarlos al encuentro, luego darles el Post Encuentro y llevarlos hasta Inscribirlos en la Escuela de Lideres. Somos consientes que si no desarrollamos un buen seguimiento en el discipulado sera muy difícil poder llegar a las otras generaciones.